7 de octubre de 2021

Octubre es el Mes de la Concientización sobre el Síndrome de Down, una ocasión para aprender sobre una afección con la que nacen alrededor de 6,000 bebés cada año en los Estados Unidos.

El síndrome de Down es la afección cromosómica más común diagnosticada en los Estados Unidos, que se presenta en aproximadamente uno de cada 700 bebés y en personas de todas las razas y niveles económicos. Por lo general, los bebés nacen con 46 cromosomas, 23 de cada padre. Las personas con síndrome de Down tienen una copia adicional del cromosoma 21, lo que afecta la manera en que su cuerpo y su cerebro se desarrollan.

Hay tres tipos de síndrome de Down:

  • Trisomía 21: cada célula tiene tres copias del cromosoma 21. La mayoría de las personas con síndrome de Down tienen este tipo.
  • Síndrome de Down por translocación: una parte extra o un cromosoma 21 entero extra está presente, pero ligado a un cromosoma distinto. Esto ocurre en aproximadamente el 3% de las personas con síndrome de Down.
  • Síndrome de Down con mosaicismo: las células tienen una combinación de los dos tipos anteriores. Este tipo afecta alrededor del 2% de las personas con síndrome de Down.

Las personas con síndrome de Down tienen un mayor riesgo de padecer problemas respiratorios y auditivos, problemas oculares y afecciones de la tiroides y de otro tipo.

Las complicaciones al nacer, como un peso muy bajo y defectos cardiacos, pueden provocar la muerte durante el primer año de vida. Aproximadamente el 40% de los niños que nacen con síndrome de Down tienen defectos cardiacos congénitos, pero muchas de estas afecciones ya se pueden tratar.

Las personas con síndrome de Down tienen diferentes niveles de capacidad y pueden alcanzar metas de manera más tardía en la vida de lo que se considera típico. Pero los retrasos en su desarrollo no significan que no puedan prosperar.

“Antes de venir a trabajar a la Comisión de Salud y Servicios Humanos, había trabajado como especialista de intervención temprana en un programa local de Intervención Temprana en la Infancia (ECI) y trabajé con niños con capacidades diferentes”, dijo Erika Alvarez, funcionaria de enlace familiar de ECI. “Ayudar a las familias y ser testigo de su progreso es verdaderamente reconfortante. Recuerdo con cariño a una mamá que tenía una hija con síndrome de Down. Al principio se le hizo difícil aceptar el diagnóstico de su hija, pero pronto se convirtió en su mayor protectora. La mamá se involucró mucho en las sesiones de su hija, solicitó recursos y se unió a grupos para rodearse de apoyo”.

Obtener servicios para los niños con síndrome de Down desde el principio es fundamental para ayudarlos a desarrollar su máximo potencial. Estos servicios pueden incluir terapia del habla, física y ocupacional, así como otros servicios para su desarrollo. A través del HHS las familias pueden comunicarse a los programas de Servicios de Intervención Temprana en la Infancia y Bebés Sanos de Texas, así como leer el folleto Información sobre el síndrome de Down para padres de recién nacidos y futuros padres.

Para más información sobre el síndrome de Down, visite el sitio web Información sobre el síndrome Down de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y el sitio web del DSHS sobre el síndrome de Down.