Septiembre es el Mes de Concientización sobre las Pruebas de Detección a Recién Nacidos

El Laboratorio de Pruebas de Detección a Recién Nacidos del Departamento Estatal de Servicios de Salud (DSHS) de Texas realiza pruebas a los recién nacidos para detectar más de 50 trastornos genéticos o afecciones médicas que son graves pero no comunes. La detección temprana de estos trastornos y el inicio de su tratamiento pueden ayudar a prevenir complicaciones graves, como retrasos en el desarrollo, enfermedades o incluso la muerte.

En 1965, Texas empezó a examinar a los bebés para detectar un solo trastorno, la fenilcetonuria o PKU. En los últimos 50 años, el programa se ha ampliado para detectar 55 trastornos.

Todos los bebés nacidos en Texas se someten a dos análisis de sangre para detectar trastornos, uno entre las 24 y 48 horas después de nacer, y un segundo análisis dos semanas después. Los bebés también reciben pruebas de detección de la audición y para cardiopatías congénitas críticas.

A más de 1,000 de los 400,000 bebés que nacen cada año en Texas se les diagnostica una de las 55 afecciones evaluadas.

El Programa de Pruebas de Detección a Recién Nacidos de Texas sigue el Panel de pruebas de detección uniforme recomendado (en inglés) a nivel federal a la hora de determinar para qué afecciones hacer las pruebas de detección, siempre que los fondos estatales lo permitan.

El laboratorio del DSHS recibe un promedio de unas 2,500 muestras al día y realiza las pruebas seis días a la semana, de lunes a sábado.

Si el resultado de una prueba es anormal, el personal de coordinación de la atención clínica de pruebas de detección a recién nacidos realiza un seguimiento y ofrece administración de casos para garantizar que el bebé reciba pruebas adicionales para confirmar un trastorno o afección médica, así como tratamiento, si es necesario.

Para más información, visite el sitio web del Programa de Pruebas de Detección a Recién Nacidos del DSHS (en inglés).